Gobierno de USA defiende el programa de escuchas

Fuente: Europa Press
El presidente estadounidense, George W. Bush, hizo  una cerrada defensa del programa de escuchas telefónicas a ciudadanos, pero dejó claro que su Gobierno sólo lo hace con la "aprobación" del Congreso y para "rastrear" a Al Qaeda e impedir atentados terroristas como el 11-S.

Esta semana, el diario 'USA Today' publicó una información en la que acusaba a la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, en sus siglas en inglés) de mantener bases de datos con grabaciones telefónicas de millones de ciudadanos estadounidenses. Las compañías telefónicas AT&T, Verizon y BellSouth habrían iniciado la grabación de conversaciones telefónicas para la NSA poco después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 perpetrados por Al Qaeda, agregó la publicación.

En su discurso radiofónico de los sábados, Bush subrayó que los estadounidenses tienen que comprender que las actividades de Inteligencia del Gobierno se dirigen "estrictamente" hacia Al Qaeda y sus colaboradores "conocidos". En este sentido, explicó que las acciones que ha autorizado "son legales y se ha informado de ellas a miembros competentes del Congreso, tanto republicanos como demócratas".

Asimismo, aseguró que "la privacidad de todos los estadounidenses está fuertemente protegida" y que su Administración "no escucha llamadas telefónicas domésticas sin la aprobación" del Congreso. "No nos estamos inmiscuyendo en las vidas personales de millones de estadounidenses inocentes", apostilló.

"Los estadounidenses esperan que su Gobierno haga todo lo que esté en su mano, bajo nuestras leyes y la Constitución, para protegerlos a ellos y a sus libertades civiles. Eso es exactamente lo que estamos haciendo y hasta la fecha hemos tenido éxito en evitar otro ataque en nuestro suelo", agregó.

APOYO A HAYDEN

Asimismo, apoyó el nombramiento del general Mike Hayden para dirigir la CIA, argumentando que es un "líder fuerte". Hayden es precisamente la persona que inició el "Programa de Vigilancia de Terroristas", que Bush calificó de "uno de los esfuerzos de Inteligencia más vitales" de su Gobierno en la guerra contra el terrorismo, en su etapa al frente de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, en sus siglas en inglés). Este polémico programa sirvió para espiar a ciudadanos sin autorización judicial, tal y como reveló en el pasado el diario 'The New York Times'.

El mandatario reconoció que, con objeto de evitar otro 11-S, autorizó a la NSA, conforme a la legalidad, a interceptar "comunicaciones internacionales en las que una parte tuviera lazos conocidos con Al Qaeda y grupos de terroristas relacionados con ella". En su opinión, el "Programa de Vigilancia de Terroristas" ayuda a que "asesinos como los secuestradores (de los aviones) del 11-S sean identificados y encontrados a tiempo". "Ha ayudado a evitar posibles ataques de terroristas en Estados Unidos y en el extranjero, y sigue siendo esencial para la seguridad de Estados Unidos", se defendió.

Por otra parte, tildó al general Hayden de "líder fuerte altamente capacitado" para dirigir la CIA. "Tiene más de 20 años de experiencia en el terreno de la Inteligencia. Durante seis años sirvió como Director de la NSA y tiene un historial de éxito en liderar y transformar esa agencia de Inteligencia tan grande. También ha desempeñado cargos importantes en el Pentágono y en el Consejo Nacional de Seguridad, y sirvió detrás del 'Telón de Acero' en nuestra Embajada en Bulgaria durante la Guerra Fría", anotó.

Finalmente, recordó que ha sido "tanto productor como consumidor de Inteligencia" y que ha supervisado actividades de Inteligencia "tanto humanas como técnicas", así como el "análisis de todas las fuentes que se deriva de estas actividades". Por todo ello, instó al Senado a que lo confirme "sin demora" como director de la CIA.

La CIA se encuentra en el medio de un gran escándalo a raíz de las últimas informaciones publicadas por la prensa estadounidense sobre el programa de escuchas y por la reciente dimisión del aún director de la CIA, Porter Goss, que apenas llevaba un año en el puesto.

A ello se ha unido el hecho de que agentes federales de cinco departamentos distintos registraran ayer la oficina y el domicilio del número 3 de la CIA, el director ejecutivo Kyle 'Dusty' Foggo, por su supuesta implicación en una investigación relacionada con el ingreso en prisión del congresista republicano, Randy 'Duke' Cunningham.

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