Estados Unidos e Israel preparan escenario para atacar a Irán y ejecutar un autoatentado

Fuente: www.verdadahora.cl

Acontecimientos de los últimos días revelan que Estados Unidos e Israel planean conducir una bandera falsa para culpar a Irán. Es probable que el evento ocurra dentro de los próximos seis meses y resulte en un ataque contra Irán, previo a las elecciones de noviembre.

Inteligencia en Estados Unidos e Israel advierten sobre un ataque terrorista doméstico

Autoridades en Estados Unidos e Israel han emitido advertencias sobre una “corriente amenazante” contra “objetivos flexibles” israelíes en Estados Unidos. La advertencia surge días después de que el jefe de inteligencia de Obama, James Clapper, dijera que Irán podría ejecutar un ataque en suelo estadounidense.

“Predecimos que la amenaza a nuestros sitios alrededor del mundo aumentará… tanto a nuestros sitios asegurados como a sitios ‘flexibles’”, versa una carta enviada por el jefe de seguridad del consulado general de Israel a estados del Atlántico.

Sitios asegurados son instalaciones gubernamentales israelíes como las embajadas, mientras que sitios flexibles incluyen sinagogas judías, escuelas y centros comunitarios.

Yoram Cohen, quien encabeza el servicio de seguridad israelí Shin Bet, dijo recientemente que la Guardia Revolucionaria de Irán atacará objetivos israelíes y judíos en el extranjero para responder al asesinato de científicos nucleares iraníes. En enero, se reportó que el Mossad estaba realmente detrás del asesinato del científico nuclear iraní, Mostafa Ahmadj-Roshan.

“El frustrado plan para asesinar a una autoridad saudí en Washington D.C., hace un par de meses, fue un precedente importante”, contó un oficial anónimo a ABC News, “...mostró que al menos parte del establishment iraní estaba consciente del acontecimiento que se pretendía, sin preocuparse del daño colateral inevitable para ciudadanos estadounidenses…”

Un documento de la corte reveló que el FBI y la DEA habían inventado el complot como una operación encubierta, utilizando a un vendedor de autos alcohólico, Mansour Arbabsiar, como cabeza de turco. Arbabsiar, quien proviene de Irán, pensó que estaba participando en un negocio de drogas.

A pesar de la falaz naturaleza del complot, oficiales de inteligencia lo usaron para exagerar el espectro del terrorismo iraní. La campaña mediática probablemente terminará en una operación de bandera falsa que proporcione el pretexto ideal para invadir a Irán.

“En las últimas semanas, ha existido una escalada de amenazas contra objetivos israelíes y judíos alrededor del mundo”, afirma un documento de inteligencia citado por ABC News. Éste advierte que manifestaciones contra Israel “podrían potencialmente volverse violentas en sinagogas locales, restaurantes, la embajada israelí y otros sitios israelíes”.

El comunicado también provee una justificación para los intrusivos chequeos del TSA, exigiendo a pasajeros que sean sujetos a peligrosos scanners de cuerpo desnudo en los aeropuertos estadounidenses.

“Según nuestra evaluación, existe una posibilidad de que pasaportes falsificados sean usados para fingir como ciudadanos israelíes en chequeos de seguridad de Israel y alrededor del mundo. Autoridades israelíes de seguridad podrían considerar la ciudadanía israelí como un (criterio) para proceder con un chequeo más indulgente en sitios seguros, como aeropuertos, etc.,”, explica el boletín.

La última advertencia emerge dos semanas después de que el periódico turco Zaman reportara que una célula de la Guardia Revolucionaria de Quds de Irán planeaba un ataque a la embajada estadounidense en Ankara, y otros objetivos a lo largo de Turquía.

El aceleramiento de una guerra

Los hechos descritos siguen a la serie de eventos suscitados en semanas pasadas, los cuales apuntan a un ataque concertado de Israel, y luego Estados Unidos, en contra de Irán:

-DebkaFile reportó a inicios de la semana que Estados Unidos tendrá 100.000 tropas en la región para el mes de marzo. “El Pentágono ha estado silenciosamente desplegando tropas y armamentos a dos islas ubicadas al sur del Estrecho de Ormuz, y dentro de una fácil distancia de ataque de Irán”, escribió Mac Slavo el 31 de enero.

-El viernes pasado, los medios de establishment reportaron que el Secretario de Defensa, Leon Panetta, dijo que “existe una fuerte probabilidad de que Israel ataque a Irán en abril, mayo o junio”, según el Washington Post.

-Irán ha emitido una serie de amenazas en respuesta a las punitivas sanciones económicas y petrolíferas ideadas por Estados Unidos y Europa. El líder supremo de Irán, Ayatollah Ali Khamenei, manifestó en un discurso televisado nacional que su país tomará represalias si las naciones occidentales imponen sanciones a sus exportaciones de petróleo. En enero, respondiendo a la decisión de la Unión Europea de imponer un embargo al país, Irán prometió cerrar el Estrecho de Ormuz.

El jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Martin Dempsey, admitió el 9 de enero que Irán tiene la capacidad de cerrar el estratégico conducto de transporte que conecta al Golfo de Omán con el Golfo Pérsico. Dijo que hacerlo constituiría una “línea roja”.

En diciembre, respondiendo a las declaraciones de Panetta que no descartaban un ataque, Irán anunció que conduciría un ejercicio militar en el Golfo Pérsico. El ejercicio de 10 días, titulado “Velayat-e 90”, demostró que Irán tiene la habilidad de cerrar el Estrecho de Ormuz. Estados Unidos exacerbó aún más la situación enviando el portaaviones USS John C. Stennis al Estrecho, al mismo tiempo en que Irán mantenía sus juegos de guerra.

-Rusia y China han indicado que un ataque contra Irán representaría una ofensiva contra su seguridad nacional. “Irán es nuestro vecino más cercano al sur del Cáucaso. Si algo le ocurre a Irán, o si Irán es llevado a algún infortunio político o militar, esto será una amenaza directa a nuestra seguridad nacional”, dijo Dmitry Rogozin, primer ministro subrogante de Rusia y ex enviado para la OTAN, a mediados de enero.

Reeligiendo a Obama, el presidente bélico

En noviembre, DebkaFile dijo que Obama usará la guerra como una herramienta de reelección. “El presidente de Obama se comunicó con los aliados de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Israel y Arabia Saudita, haciendo indicación de su plan para atacar a Irán no más allá de septiembre-octubre de 2012 – a menos que Teherán detenga sus programas de armamento”, predijo la publicación neoconservadora.

“El anuncio de Obama no fue percibido como una directiva general para aliados estadounidenses, sino un bosquejo para esclarecer planes de contingencia ante un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán, los cuales se mantuvieron guardados en cajones por tres años”, versa el reporte, agregando que “el anuncio de Obama llevó a Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia e Israel a ajustar sus marinas, fuerzas aéreas, unidades balísticas y sistemas antimisiles para los desafíos que vendrán”.

El secretario de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, William Hague, dijo en enero que su país no ha descartado una acción militar contra Irán. Poco antes de las declaraciones de Hague, Gran Bretaña había despachado su “más formidable buque de guerra”, el HMS Daring, a la región del Golfo Pérsico.

En 2010, mientras se desplomaba el índice de empleo de Obama, el ex clintonita y agente demócrata Mark Penn, dijo que el presidente necesitaba un ataque terrorista doméstico para recuperar su popularidad. En junio de aquel año, otro ex clintonita, Robert Shapiro, manifestó que la única manera de preservar la presidencia de Obama era la guerra.

“Lo importante aquí es que los estadounidenses no creen en el liderazgo del presidente Obama”, escribió Shapiro en el Financial Times. “Él debe hallar alguna manera, entre ahora y noviembre, de demostrar que es un líder capaz de dirigir la confianza... sin un evento como el 9/11 o un ataque a Oklahoma City, no se me ocurre cómo podría hacerlo”.

El columnista del Washington Post, David Broder, fue más sucinto. “Mientras las tensiones aumenten y aceleremos los preparativos para la guerra, la economía mejorará”, escribió a finales de 2010.

Sin duda alguna, las tensiones aumentarán si se realiza un ataque terrorista, contra de un objetivo israelí o uno estadounidense, dentro de los Estados Unidos. Esto proveerá una excusa segura para otorgar poderes al ejército estadounidense, levantando a Obama como una luz, mientras las masas flamean sus banderas, celebran a sus soldados y apoyan una nueva masacre sangrienta de inocentes.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.